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Cuando decides separarte

By the dip team · 2 min de lectura

Cuando decides separarte

Versión en inglés · traducción en preparación

Este artículo aún está en inglés. La traducción al español está en preparación.

Si ya lo miraste con honestidad, con tiempo y seguramente con ayuda, y la respuesta que sigue volviendo es que este matrimonio tiene que terminar, entonces esto es para ti, y aquí no hay juicio por ningún lado. No todos los matrimonios se pueden salvar, ni todos deberían salvarse. Decidir separarte con claridad, con los ojos abiertos y no en medio del calor de un mal año, es su propia forma de integridad, aun cuando llegue envuelta en duelo.

Puede ser duelo y claridad al mismo tiempo

Decidir separarte no es lo mismo que dejar de querer, y la tristeza que viene con una decisión clara no es señal de que elegiste mal. Puedes saber que algo es lo correcto y aun así sentir su pérdida. Tienes derecho a vivir el duelo de un matrimonio que estás eligiendo terminar, y ese duelo no quiere decir que debas reconsiderarlo. Quiere decir que importó. Las dos cosas son ciertas.

Lo que importa ahora cambia

Hasta aquí, la pregunta giraba en torno al matrimonio. De aquí en adelante, con suavidad, cambia hacia el aterrizaje. Hay dos cosas que importan más que nada del otro lado de esta decisión. Tu propia sanación, volver a ser una persona completa y no la mitad de un matrimonio que terminó. Y, si tienes hijos, su estabilidad, el trabajo de procurar que su mundo siga tan firme como se pueda mientras cambia de forma a su alrededor. Esas dos cosas, tu sanación y la estabilidad de ellos, son el verdadero trabajo de ahora.

Lo que más importa para tus hijos

Hay buenas razones clínicas para decirlo con todas sus letras, porque cambia hacia dónde pones tu atención. Lo que más marca cómo salen adelante los hijos de una separación es, más que casi cualquier otra cosa, la cantidad de conflicto a la que están expuestos, no la separación en sí. Una separación tranquila y con poco conflicto suele ser mucho más amable con un hijo que la guerra a la que puso fin. Así que lo más protector que puedes hacer ahora no es haberte separado a la perfección. Es mantener el conflicto lejos de ellos, y mantener su día a día estable. Hay un texto aparte sobre cómo, exactamente, una decisión más clara protege a un hijo pase lo que pase, y vale la pena leerlo a continuación.

No tienes que tenerlo todo resuelto

No necesitas un plan terminado para haber tomado la decisión correcta. La estructura práctica, cómo funcionan dos casas, cómo van a llevar la crianza compartida, todo eso se va construyendo con el tiempo, y hay ayuda real para ello cuando estés listo, incluido todo un enfoque para mantener a un hijo estable entre las dos casas. También hay apoyo para ti, para ese duelo tan particular y esa reinvención que trae salir de un matrimonio. No tienes que cargar el aterrizaje a solas, y no tienes que hacerlo todo de una sola vez.

Elegir separarte, con claridad y con cuidado, no es un fracaso del amor ni del esfuerzo. A veces es lo más honesto que dos personas pueden hacer. El matrimonio quizá esté terminando. El trabajo de hacerlo bien, por ti y por tus hijos, apenas empieza, y es un trabajo en el que te pueden acompañar.

Esto es autoayuda, no consejo médico, psicológico ni legal, y no sustituye la ayuda de un profesional cualificado. Si tú o tu hijo o hija podéis estar en peligro, llama a los servicios de emergencia de tu zona.